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La contaminación de la industria de la moda

La elevación de las temperaturas, las sequías, los cambios bruscos meteorológicos, el aumento del nivel de los océanos, la deforestación, la aparición de nuevas enfermedades, la desaparición de especies, los desplazamientos forzados…son sólo algunos de los efectos de la crisis climática que como ya sabemos son devastadores para el planeta. 

Cuando se habla de las industrias más contaminantes solemos pensar en el transporte, la energía o incluso la alimentación pero rara vez nos viene a la mente la industria textil. Pues resulta que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo, según la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Gráfico de las 5 industrias más contaminantes
Gráfico del orden de las 5 industrias más contaminantes del mundo.

¿Por qué contamina la industria de la moda?

Debido a su alta demanda de recursos naturales y energía, así como a la gran cantidad de residuos y emisiones que produce, la industria de la moda es de las más contaminantes. Algunos de los principales impactos ambientales de la industria de la moda incluyen:

El consumo del agua en la moda

La industria de la moda es responsable del 20% del desperdicio total de agua a nivel mundial. Y esto sin tener en cuenta el agua utilizada para la cría de los animales usados en esta industria. La producción de textiles, el proceso de teñido y acabado de los tejidos requieren grandes cantidades de agua. Esto puede llevar a la contaminación del agua y la escasez en áreas con alta demanda.

Se calcula que el consumo mundial de agua en la industria del cuero ronda los 400.000 millones de litros anuales, sin contar con la cría de animales.

El uso de químicos en la ropa

El proceso de producción de textiles y prendas de vestir implica el uso de una gran cantidad de productos químicos tóxicos, como pesticidas, herbicidas, colorantes, blanqueadores y otros productos químicos de acabado. Estos productos químicos pueden contaminar el agua y el aire y ser peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. 

Emisiones de gases de efecto invernadero

La industria de la moda es responsable de una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, debido a la energía utilizada para producir las prendas, el transporte de materiales y productos terminados, y la disposición final de residuos. 

La industria de la moda produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y envíos marítimos internacionales juntos.

Residuos del textil

Se genera una gran cantidad de residuos, tanto en la producción de prendas no vendidas como en la eliminación de prendas desechadas por los consumidores. Estos residuos pueden contribuir a la contaminación del suelo y el agua.

Los efectos negativos de la moda rápida

El principal culpable y modelo dominante del sector es el de la moda rápida o fast-fashion. Este modelo se basa en la oferta continua de nuevas colecciones y cambios en las tendencias obligando al consumidor a renovar su armario constantemente. 

Estas prendas se producen a un bajo coste lo que se traduce en unas pésimas condiciones de trabajo para las mayoritariamente mujeres que trabajan en las fábricas del sector textil. Tampoco presumen de una buena calidad de los materiales pero esto puede no preocuparte porque cuando se estropea la ropa pues te compras otra, tampoco te había costado mucho dinero y encima ya te han creado la necesidad de la nueva tendencia del momento.  

Enhorabuena, has entrado en la rueda del hiperconsumismo del fast-fashion. 

El resultado de esto es que la producción de ropa se duplicó del 2000 al 2014 y se estima que de seguir así, las emisiones de gases contaminantes de esta industria aumenten casi un 50% para 2030. 

¿Qué es la ropa basura?

Compramos un 60% más de ropa que hace 15 años y la conservamos la mitad del tiempo. La Agencia Europea de Medio Ambiente estima que cada ciudadano de la UE desecha de media 15 kilos de textiles al año. 

Parece que con donar la ropa que ya no queremos nos absolvemos de nuestros “pecados” y podemos volver a comprar ropa nueva sin remordimientos de conciencia. Sin embargo, a pesar de que esto parezca una buena acción y lo hagamos con nuestra mejor voluntad no parece ser la solución. 

Cada segundo se entierra o quema una cantidad de textiles equivalente a un camión de basura.

Sólo en 2021, la Unión Europea envió más de 112 millones de prendas de ropa de segunda mano a Kenia (900 millones de prendas procedentes de todo el mundo), de las que más de 56 millones estaban sucias o estropeadas. Esto quiere decir que no se pueden reutilizar y acaban en vertederos, ríos o quemadas provocando graves problemas medioambientales y de salud.

Las empresas que ganan billones a costa de vender ropa barata y de mala calidad con la moda rápida deberían responsabilizarse del fin de la vida útil de sus prendas. Pasarle el problema a otros no es la solución. 

En 12 minutos el documental Trashion expone las consecuencias devastadoras que hay detrás de la exportación de un volumen abrumador de ropa usada a Kenia. Para más información, se puede consultar el informe completo. 

El poder de nuestra elección

Debemos dejar de ser consumidores para empezar a ser ciudadanos y darnos cuenta que por el bien del planeta en el que vivimos no podemos apoyar un modelo de comprar usar y tirar. Debemos consumir de forma consciente, comprar menos y mejor. Luchar contra las tendencias que la industria inventa para lucrarse sin importar las consecuencias devastadoras en el planeta, las personas y en los animales. 

La industria tiene la responsabilidad de cambiar el modelo, buscar tejidos sostenibles, producir de forma ética, reducir el uso de productos químicos tóxicos, adoptar tecnologías más eficientes en el uso de energía y agua, y mejorar la gestión de residuos al mismo tiempo que ofrece una moda atemporal y de mejor calidad. 

Somos conscientes de que una moda vegana no tiene porque ser sostenible ya que existen alternativas a los animales basadas en el plástico pero lo que es indiscutible es que una moda que explota a los animales no puede llamarse ni ética ni sostenible. 

Afortunadamente, la mayoría de las marcas de ropa vegana no sólo tienen una conciencia por el bienestar animal sino que también se preocupan por otros aspectos y están en continua innovación y búsqueda de alternativas lo más sostenibles posibles. 

La próxima vez que tengas que comprar ropa primero piensa si realmente es necesario o estás satisfaciendo una “necesidad” creada por ese monstruo de la moda rápida. Y segundo considera el poder que tienes con esa compra y decide de forma consciente qué modelo y valores quieres apoyar y qué mensaje quieres mandar a la industria de la moda. 

FUENTES:

  • https://news.un.org/es/story/2019/04/1454161
  • https://breeam.es/sectores-mas-contaminantes-del-planeta/
  • https://www.lacienciaeconomica.com/industrias-mas-contaminantes-del-mundo/
  • https://www.delibertyprimemailbox.com/2021/06/14/las-industrias-mas-contaminantes-solucion-buzones-inteligentes/
  • https://elpais.com/planeta-futuro/2023-02-16/la-cara-b-de-la-adicion-a-la-moda-rapida-toneladas-de-ropa-vieja-en-vertederos-africanos.html
  • https://unfashionalliance.org/