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De donde viene la seda y sus alternativas veganas

Existen múltiples alternativas veganas a la seda mucho más sostenibles, lo cual no es difícil, y sin sufrimiento animal. Pero antes, ¿sabemos que hay detrás de la seda? 

La seda se puede considerar un material de lujo dado su suave y brillante acabado, e incluso lo asociamos a un material de calidad. Además no hacemos más que verla en nuevas tendencias de moda como los vestidos tipo lenceros o slip dress de seda o en pañuelos con bonitos estampados. 

Pero, ¿de dónde viene la seda? Ahora también se le intenta atribuir el adjetivo de sostenible por ser un tejido biodegradable pero, ¿es la seda realmente sostenible?

Tabla de contenidos

¿Cómo se hace la seda?

La seda es la fibra que tejen los gusanos de seda para hacer sus capullos durante el proceso de transformarse en polilla. Primero el proceso empieza con los gusanos hembras poniendo de 200 a 500 huevos los cuales eclosionan al cabo de una semana. Entonces estos gusanos bebés se alimentan de hojas de morera hasta crecer y convertirse en la oruga del gusano de seda que es la que empieza a hilar el capullo. 

En la naturaleza, el gusano acaba de hilar y sellar el capullo donde se transforma en polilla y el cual rompe desde dentro para liberarse. Entonces buscaría un macho para aparearse y empezar el proceso de nuevo.  

Para hacer una camisa de seda se hierven vivos 1000 gusanos.

En la industria de la seda este proceso es totalmente diferente. Para no dañar los capullos y poder extraer el hilo de seda tienen que frenar el proceso de crecimiento de los gusanos para que no se conviertan en polilla y rompan el capullo. Para esto, se hierven, cuecen u hornean los capullos con los gusanos dentro vivos. Ellos mueren ahogados o asados de una forma terrible pero así pueden extraer la fibra del capullo sin dañarlo. 

Filas de capullos de gusanos de seda sobre una cesta.
Filas de capullos de gusanos de seda sobre una cesta. Jo-Anne McArthur / We Animals Media

¿Es la seda un material sostenible?

A menudo nos venden la seda como un material sostenible por ser biodegradable pero nada más lejos de la realidad. Ya sabemos que la industria de la moda tiene unos efectos devastadores en el planeta pero resulta que en cuanto a materiales perjudiciales, la seda está en cabeza.

Según el Índice de Sostenibilidad de Materiales Higg, la seda es el material menos respetuoso con el medio ambiente de todos por su mayor consumo de agua, mayores emisiones de gases de efecto invernadero y mayor uso de combustibles fósiles. Incluso por encima del algodón. 

Las granjas de gusanos requieren unas condiciones de temperatura y humedad contrarias a las que se dan en Asia donde se produce la mayor parte de la seda por lo que se necesita una cantidad de energía tremenda. También hay que tener en cuenta el suministro constante de comida para los gusanos. 

Para producir 1kg de seda se necesitan 187 kg de hojas de morera como alimento para los gusanos.

Por si esto fuera poco, la industria de la seda tampoco cuida a sus trabajadores. Creemos que para que un material se llame sostenible debe tener en cuenta el impacto no sólo en el planeta pero también en los animales no humanos y las personas.

Según un informe de Human Rights Watch, se estima 1 millón de trabajadores de la seda en China y 7.9 millones en India, de los cuales 350.000 son niños desde los 5 años. Todos ellos mayormente en poblaciones rurales trabajando en condiciones lamentables. 

Alternativas veganas a la seda

Afortunadamente existen varias alternativas veganas a la seda que nos ofrecen el mismo tacto suave y agradable sin necesidad de matar animales y mucho más sostenibles como son el Tencel, Lyocell o EcoVero. 

Todas estas fibras están hechas de fibras vegetales derivadas de celulosa de pulpa de madera procedente de bosques sostenibles certificados. Las prendas hechas con cualquiera de estos tejidos tienen un tacto incluso más suave que la seda y son más fuertes que el poliéster por lo que son prendas muy duraderas. 

Son materiales muy similares entre ellos pero hay alguna diferencia. El Lyocell está hecho exclusivamente de eucalipto certificado. El Tencel se fabrica en un sistema circular que recicla el 99% de los productos químicos utilizados. Este no es el caso de EcoVero pero tiene un impacto del 50% menor en las emisiones y el agua que la viscosa tradicional. 

Chica con falda larga azul de tencel
Falda de Tencel de Brava Fabrics

Otra opción que podemos encontrar es una seda vegana hecha a partir de la piel de naranja aprovechando los residuos cítricos de la industria en Italia. Por esto la investigación en el desarrollo de nuevos materiales más sostenibles es vital para avanzar hacia un mundo más justo.

Todas estas son alternativas veganas a la seda mucho más sostenibles y muy asequibles ya que cada vez las podemos encontrar con más facilidad en las tiendas. No hay excusa para seguir utilizando la seda matando a millones de gusanos y perjudicando seriamente a las personas y al planeta.

FUENTES:

  • «El slip dress será el vestido que estará por todas partes en primavera 2023, palabra de pasarelas y expertas.» M. Scofield. 2023
  • https://www.peta.org.uk/issues/animals-not-wear/silk/
  • «Small Change: Bonded Child Labor in India’s Silk Industry.» Human Rights Watch. 2003
  • «Is Silk Vegan? How Is Silk Made?» E. M, Barwick. 2015
  • «Why Does Silk Have Such a Bad Environmental Rap?» A, Wicker. 2020
  • «What’s wrong with (peace) silk?» Polly. 2023